1 de Octubre Jueves
Hoy en la cafetería estaba con Claudia y Desireé, todos le decíamos (Desi).
Estábamos sentadas en el suelo del patio, vino Aleix un chico de la otra acera para ser exactos (gay) con una chica que le decíamos "pija"; su nombre es Nerea. Solo vino a decirme que vestía mal según ella, ella nunca se vió como iba vestida(?) se acercó otra niñata que me caía como el culo, que se creía la reina del instituto, empezó a insultarme porque le vino en gana, me sentó fatal aquella tarde.
Desi, una chica regordeta, con el pelo moreno, mediana de estatura, me preguntó por qué me dijeron todo eso, yo no pude responder, solo a pensar en todo lo que me dijeron en cinco minutos, me puse a llorar como una "desesperada", Desi y Claudia me dijeron que no hiciese caso, por lo menos sus palabras me consolaron y me hacían sentir bien.
Vinieron un montón de gente, a mirarme como lloraba hasta el Aleix y estaba Ivan, uno de mi clase que siempre me hacia reír muchísimo, me llamaba y yo como si nada la verdad, más lloraba. Entonces alguien se acercó a donde yo estaba y me habló, me dijo que le mirara, y yo nada. Tenía toda la cara llena de lágrimas, me llamaba por mi nombre. Esa voz era tan conocida que en ese momento no sabía quien podía ser. Iamginaros quien estaba allí viéndome llorar. Jonathan. No me lo podía creer, enserio, solo faltó que se arrodillará, que me levantara la mirada, le mirara solo a él, que me sacará las lágrimas; que me cogiera de la mano y me levantará del suelo y nos fuéramos de ese sitio, a uno más tranquilo.
Esa misma tarde tenía Educación Física, y Jonathan no me quitó la mirada de encima le miré y me dijo que no llorara, que no hiciese caso de las cosas que me decían. Nunca antes me dijo tal cosa así en aquel instante, supongo que no quiso verme mal, como amiga.
¿Y si fuera estado Ian?
5 de Octubre Lunes
A última hora de la tarde teníamos, Informática.
Ian: Leire, ¿qué me quedaría mejor rubio o moreno?
Me quede mirando su camiseta que me llamó bastante la atención, era un rosa, pero no un rosa cualquiera, era como si tuviese ese toque de fluorescente, no estaba mal, le quedaba bastante bien.
Leire: Rosa.
Ian: Y si me lo pintara Rosa ¿saldrías conmigo?
Leire: No.
Pobrecito sé quedo con las ganas de que alguna vez le dijese que sí.
Ian estaba con su amigo Jonathan y decía solo él; 'hola' luego cambio por un '¿Cómo te llamas?'.
Leire: Windapo (no sé, si se escribirá así) Significa adiós y proviene del Japón.
Ian: ¿Que es eso de "windapo"? ¿De dónde viene?
Leire: De por ahí.
Ian: De por ahí, vienes tú. Se nota que te gusta el cachondeo. Me pones..
Pensando que decía en aquel momento Ian, si estaba bien o no..
De broma cogió una tiza "mágica" por no decir que no cogió nada y me empezó a pintar el jersey. Yo cogí el borrador de la pizarra y le manche la camiseta tan bonita, ya no era rosa, sino blanca. Él, riéndose. Jonathan me dijo que le diera una patada en los "huevos" pero no me atreví, me daba pena. Además eso es de ser una persona mala, y yo no era así con él. Él me caía bien era demasiado bueno conmigo.
Al cabo de un rato Jonathan nos dejó como si nada.
Ian, quería mi opinión sobre su pelo, de que color sé lo iba a pintar.. Yo creo que le quedaría mejor el rubio.
domingo, 15 de marzo de 2015
miércoles, 11 de marzo de 2015
Capítulo: 8
28 de Septiembre Lunes
En clase de Alternativa me pusieron una conducta, no solo fue a mí, sino a media clase.
Algunos no se callaban y Elena, la profesora, pasaba lista como siempre y en vez de gritar como hacía cuando no le prestábamos atención, se quedó en silencio apuntando desde su mesa unas cuantas conductas que tenía. Cuando acabó de pasar "lista" según ella, le dijo a Ian que si podía repartirlas, Ian se levanto de su sitio.
Al repartir las conductas a cada compañero, se paró en mi mesa delante mirándome y leyendo lo que escribió Elena; me la dió, la cogí la leí y de la rabia que me dió la rompí en trozos muy pequeños, pensé en si tirarlos o guardármelos, estaba indecisa y muy nerviosa. Al final me lo guardé como "prueba".
Todos decían que era la "puta ama", me llamaban la "rompe conductas".
A la tarde más o menos sobre las tres, tenía clase de informática, llego Elena muy simpática se me acercó y me dió otro papelito explicándole a mis padres lo que había ocurrido en clase esa mañana. Yo le dije que no hablé, que no la escuché cuando pasó lista, me dijo que no me preocupara que ya estaba arreglado, listo y escrito diciendo que no hice nada malo. Que se la enseñara a mi madre y se la trajera firmada. Yo asentí.
Ian se metía conmigo, como siempre solía hacer típico de él. En clase de dibujo fui a buscar mi blog como de costumbre y el espabilado de Ian se sentó en mi sitio, lo supe porque lo vi desde la entrada de clase.
Leire: Ian, quítate de mi sitio.
Ian: No!
Leire: Si no te quitas te pego con el blog en la cabeza!
Ian: Me da igual.
Encima se reía el muy cachondo.
Como no se quitaba del sitio le pegue con el blog.
Ian: Se dice, ¿por favor te puedes quitar? Y yo me quito.
Se quitó porque le pegué con el blog por segunda vez, y este chico por más que le dijeras las cosas no hacia caso. Tiró la silla y salió disparado, el muy capullo.
Luego en las pistas del instituto me encontré de nuevo a Ian y Jonathan, los dos me saludaron, pero yo no hice caso.
Ian y Jonathan: Hola guapa.
29 de Septiembre Martes
Hoy antes de que sonara el timbre para ir al patio, vino mi querido Ian a mi mesa y Edirne también a saludarme, yo también les saludé.
Edirne: Leire, Ian te quiere desde el año pasado y va detrás tuya.
Ian: Te quiero, desde que teníamos tres años. Me pones.. ¿Quisieras salir conmigo?
Leire: No.
Edirne: ¿Por qué le has dicho que no? Si el te quiere. ¿No te da pena?
Leire: No. (En verdad si que me daba un poquito de pena).
Edirne: Encima que te quiere y quiere salir contigo, le dices que no. Que mala eres.
Después al rato vino Ivan y empezó a decirme cosas como siempre, estaba de broma.
Ivan: ¿Quisieras salir conmigo?
Al escuchar eso de nuevo, esa palabra, esa misma frase que hacia pocos segundos había escuchado, salir de la boca de Ian, también me lo decía Ivan(?) ¿Enserio(?) hacia falta...
Leire: No.
Ivan: ¿Y con el Ian, es guapo?
Leire: No. ¿Ian, que te mola la mesa tanto moverla?
Ian: Sí. Y tu también.
Creo que escuche bien decir que "yo también le molaba"(?)
Leire: Podrías parar de mover la mesa, ¿o es que te la vas a follar?
Ian: Pues sí. Ahí una pata para cada uno. Yo me ligo está. Y tú la otra.
Iban: Pues yo aquella.
Leire: Te voy a dar una hostia como no pares.
Entre todos nos pusimos a reírnos, al final le dije que si no paraba de verdad saldría volando por la ventana.
Ivan: ¿Cómo saldría por la ventana?
Leire: Dándole una hostia.
Como me reía tanto de sus tonterías, Ian, flipaba.
Edirne: Como se ríe, se está partiendo la caja.
Ivan: Ella si que sirve para el Youtube, se lo estaba contando a Ian, le dijo que sacara el móvil.
En la cafetería cerca de las pistas me dijeron Ian y Jonathan: Tía buenaa, guapaa!
Selene me dijo que le dijera algo, pero yo no sabía que decirle y ella me dijo que le fuera dicho "estás bueno" y "bombonazo".
Siempre se me escapaba las mejores, menos mal que estaba mi amiga Selene para decir todo lo que pasaba en aquel momento.
En clase de Alternativa me pusieron una conducta, no solo fue a mí, sino a media clase.
Algunos no se callaban y Elena, la profesora, pasaba lista como siempre y en vez de gritar como hacía cuando no le prestábamos atención, se quedó en silencio apuntando desde su mesa unas cuantas conductas que tenía. Cuando acabó de pasar "lista" según ella, le dijo a Ian que si podía repartirlas, Ian se levanto de su sitio.
Al repartir las conductas a cada compañero, se paró en mi mesa delante mirándome y leyendo lo que escribió Elena; me la dió, la cogí la leí y de la rabia que me dió la rompí en trozos muy pequeños, pensé en si tirarlos o guardármelos, estaba indecisa y muy nerviosa. Al final me lo guardé como "prueba".
Todos decían que era la "puta ama", me llamaban la "rompe conductas".
A la tarde más o menos sobre las tres, tenía clase de informática, llego Elena muy simpática se me acercó y me dió otro papelito explicándole a mis padres lo que había ocurrido en clase esa mañana. Yo le dije que no hablé, que no la escuché cuando pasó lista, me dijo que no me preocupara que ya estaba arreglado, listo y escrito diciendo que no hice nada malo. Que se la enseñara a mi madre y se la trajera firmada. Yo asentí.
Ian se metía conmigo, como siempre solía hacer típico de él. En clase de dibujo fui a buscar mi blog como de costumbre y el espabilado de Ian se sentó en mi sitio, lo supe porque lo vi desde la entrada de clase.
Leire: Ian, quítate de mi sitio.
Ian: No!
Leire: Si no te quitas te pego con el blog en la cabeza!
Ian: Me da igual.
Encima se reía el muy cachondo.
Como no se quitaba del sitio le pegue con el blog.
Ian: Se dice, ¿por favor te puedes quitar? Y yo me quito.
Se quitó porque le pegué con el blog por segunda vez, y este chico por más que le dijeras las cosas no hacia caso. Tiró la silla y salió disparado, el muy capullo.
Luego en las pistas del instituto me encontré de nuevo a Ian y Jonathan, los dos me saludaron, pero yo no hice caso.
Ian y Jonathan: Hola guapa.
29 de Septiembre Martes
Hoy antes de que sonara el timbre para ir al patio, vino mi querido Ian a mi mesa y Edirne también a saludarme, yo también les saludé.
Edirne: Leire, Ian te quiere desde el año pasado y va detrás tuya.
Ian: Te quiero, desde que teníamos tres años. Me pones.. ¿Quisieras salir conmigo?
Leire: No.
Edirne: ¿Por qué le has dicho que no? Si el te quiere. ¿No te da pena?
Leire: No. (En verdad si que me daba un poquito de pena).
Edirne: Encima que te quiere y quiere salir contigo, le dices que no. Que mala eres.
Después al rato vino Ivan y empezó a decirme cosas como siempre, estaba de broma.
Ivan: ¿Quisieras salir conmigo?
Al escuchar eso de nuevo, esa palabra, esa misma frase que hacia pocos segundos había escuchado, salir de la boca de Ian, también me lo decía Ivan(?) ¿Enserio(?) hacia falta...
Leire: No.
Ivan: ¿Y con el Ian, es guapo?
Leire: No. ¿Ian, que te mola la mesa tanto moverla?
Ian: Sí. Y tu también.
Creo que escuche bien decir que "yo también le molaba"(?)
Leire: Podrías parar de mover la mesa, ¿o es que te la vas a follar?
Ian: Pues sí. Ahí una pata para cada uno. Yo me ligo está. Y tú la otra.
Iban: Pues yo aquella.
Leire: Te voy a dar una hostia como no pares.
Entre todos nos pusimos a reírnos, al final le dije que si no paraba de verdad saldría volando por la ventana.
Ivan: ¿Cómo saldría por la ventana?
Leire: Dándole una hostia.
Como me reía tanto de sus tonterías, Ian, flipaba.
Edirne: Como se ríe, se está partiendo la caja.
Ivan: Ella si que sirve para el Youtube, se lo estaba contando a Ian, le dijo que sacara el móvil.
En la cafetería cerca de las pistas me dijeron Ian y Jonathan: Tía buenaa, guapaa!
Selene me dijo que le dijera algo, pero yo no sabía que decirle y ella me dijo que le fuera dicho "estás bueno" y "bombonazo".
Siempre se me escapaba las mejores, menos mal que estaba mi amiga Selene para decir todo lo que pasaba en aquel momento.
miércoles, 8 de octubre de 2014
Capítulo: 7
22 de Junio [Vacaciones, Verano]
Me pasé los últimos tres meses de verano pensando en él, era raro en mi, pero así fue.
Mientras el disfrutaba yo pensaba y así estaba, hasta qué pasaba el tiempo, unas veces lento e otras rápido. No sabía bien, bien, qué podría hacer, mientras el tiempo se consumía en un sólo día de verano, con un sol caluroso. Todo me sabía raro sin él. Sin verle. Sin tenerle. Sin mirarle, sin sonreírle.
Lento, exceso era todo.
Era escuchar música y solo era pensar en él, ver tele, pensar en él, salir al jardín, pensar en él, recordar todo el curso, pensando en él y así hasta qué llegó el día menos esperado. ¡Septiembre! Vuelta a la rutina, un curso qué cambiaría todo, un curso más avanzado, para otros llegaban nuevos. Y así íbamos, yo lo llamó un escalón más que subimos. Unos se alegraban de verse otros no tanto, los profesores con ganas de vernos, dar clases y enseñarnos su asignatura...
En las clases los alumnos contándose lo que hicieron ese verano, cómo se lo pasaron, entre amigos, familiares.. y yo en cambio no había echo nada en esas vacaciones tan lentas. ¿Por qué? Por pensar en él.
21 de Septiembre Lunes
Después de unas semanas tenía una sensación muy rara, en ese curso. Yo cursaba cuarto de la eso. Ese sería mi último año como estudiante, y como alumna.
Recuerdo perfectamente ese día como si fuera ayer.
Picaron a la puerta, la tutora fue abrir la puerta y se encontró con Ian y Jonathan, esa fue mi gran sorpresa y la de todos. Entraron en clase sin más, preguntándose si estaban en listas, la tutora digo que no, que fueran a las demás clases a preguntar, al salir cerraron la puerta; al cabo de cinco minutos se escuchó que alguien había picado en la puerta de nuevo, se abrió y otra vez estaban allí riéndose, la tutora sorprendida de nuevo preguntó qué había pasado, que si le gustaba está clase, ellos dijieron no sé. El que decidió hablar fue Ian.
Ian: Todos los profes nos dijeron que está era nuestra clase, y es demasiado raro que no estemos ninguno de los dos en lista.
Rosa Maria: Vale, podéis quedaros, de momento. Hablaré con los demás profes y con dirección.
Esas fueron las palabras de Rosa Maria la profesora de cuarto de la eso.
Ian y Jonathan se sentaron al final de la clase, emocionados y nosotros por la gran sorpresa, yo no me hacía la idea que el chico que me gustaba, me ponía nerviosa estuviera en mi clase era una sensación rara. ¿sería eso lo que tenía desde el primer momento, al saber que iban a cursar en mi curso?
Yo no miraba hacía atrás me daba.. mal rollo por así decirlo.
Lo que sí sabía, que siempre la estaban liando.
Ese lunes por la tarde teníamos Informática. Antes de que sonara el timbre Ian me dijo chivata, porqué al Jonathan le escondieron el estuche, y yo le dije de buena fe. Ian no paraba de imitar y diciendo se qué te estás riendo por dentro.
Leire: Sí, de lo tonto que eres. Por eso me río.
Ian: De lo tonto que somos colega.
Yo estaba ya riendome, no podía aguantar más la risa con él. Menos mal que Evelyn llegó a tiempo y me saludó, se me fue de momento la risa. En verdad eran la caña los dos.
Cuando estaba esperando el bus como cada tarde, saqué mi móvil del bolsillo de mi jersey blanco, pasó Ian y le hice una foto, pero salió mal y la borre sino me fuera dado el nervio de lo nerviosa que estaba en ese momento fuera salido bien, estaba nerviosa por si me pillaba y me preguntaba.
Me pasé los últimos tres meses de verano pensando en él, era raro en mi, pero así fue.
Mientras el disfrutaba yo pensaba y así estaba, hasta qué pasaba el tiempo, unas veces lento e otras rápido. No sabía bien, bien, qué podría hacer, mientras el tiempo se consumía en un sólo día de verano, con un sol caluroso. Todo me sabía raro sin él. Sin verle. Sin tenerle. Sin mirarle, sin sonreírle.
Lento, exceso era todo.
Era escuchar música y solo era pensar en él, ver tele, pensar en él, salir al jardín, pensar en él, recordar todo el curso, pensando en él y así hasta qué llegó el día menos esperado. ¡Septiembre! Vuelta a la rutina, un curso qué cambiaría todo, un curso más avanzado, para otros llegaban nuevos. Y así íbamos, yo lo llamó un escalón más que subimos. Unos se alegraban de verse otros no tanto, los profesores con ganas de vernos, dar clases y enseñarnos su asignatura...
En las clases los alumnos contándose lo que hicieron ese verano, cómo se lo pasaron, entre amigos, familiares.. y yo en cambio no había echo nada en esas vacaciones tan lentas. ¿Por qué? Por pensar en él.
21 de Septiembre Lunes
Después de unas semanas tenía una sensación muy rara, en ese curso. Yo cursaba cuarto de la eso. Ese sería mi último año como estudiante, y como alumna.
Recuerdo perfectamente ese día como si fuera ayer.
Picaron a la puerta, la tutora fue abrir la puerta y se encontró con Ian y Jonathan, esa fue mi gran sorpresa y la de todos. Entraron en clase sin más, preguntándose si estaban en listas, la tutora digo que no, que fueran a las demás clases a preguntar, al salir cerraron la puerta; al cabo de cinco minutos se escuchó que alguien había picado en la puerta de nuevo, se abrió y otra vez estaban allí riéndose, la tutora sorprendida de nuevo preguntó qué había pasado, que si le gustaba está clase, ellos dijieron no sé. El que decidió hablar fue Ian.
Ian: Todos los profes nos dijeron que está era nuestra clase, y es demasiado raro que no estemos ninguno de los dos en lista.
Rosa Maria: Vale, podéis quedaros, de momento. Hablaré con los demás profes y con dirección.
Esas fueron las palabras de Rosa Maria la profesora de cuarto de la eso.
Ian y Jonathan se sentaron al final de la clase, emocionados y nosotros por la gran sorpresa, yo no me hacía la idea que el chico que me gustaba, me ponía nerviosa estuviera en mi clase era una sensación rara. ¿sería eso lo que tenía desde el primer momento, al saber que iban a cursar en mi curso?
Yo no miraba hacía atrás me daba.. mal rollo por así decirlo.
Lo que sí sabía, que siempre la estaban liando.
Ese lunes por la tarde teníamos Informática. Antes de que sonara el timbre Ian me dijo chivata, porqué al Jonathan le escondieron el estuche, y yo le dije de buena fe. Ian no paraba de imitar y diciendo se qué te estás riendo por dentro.
Leire: Sí, de lo tonto que eres. Por eso me río.
Ian: De lo tonto que somos colega.
Yo estaba ya riendome, no podía aguantar más la risa con él. Menos mal que Evelyn llegó a tiempo y me saludó, se me fue de momento la risa. En verdad eran la caña los dos.
Cuando estaba esperando el bus como cada tarde, saqué mi móvil del bolsillo de mi jersey blanco, pasó Ian y le hice una foto, pero salió mal y la borre sino me fuera dado el nervio de lo nerviosa que estaba en ese momento fuera salido bien, estaba nerviosa por si me pillaba y me preguntaba.
Holaa chicos :)
Voy a seguir con el blog de nuevo, se qué algunos pensaréis, ¿Cómo la podido dejar tanto tiempo sin escribir? Bueno ..pues la razón que se me acabo la inspiración, no sabía bien, bien como iba a seguir escribiendo.
Pero no os preocupéis he vuelto de nuevo y con ganas de seguir, aunque después de tanto tiempo y tal se me habrá olvidado narrar jeje es broma. Bueno deciros también qué seguro, segurísimo que algo cambiará (me refiero en la forma de escribir). Hace meses qué no escribo nada. Y creo qué ya es hora de empezar y terminar.
Espero qué sigáis leyéndome de nuevo.
Me despido con un beso enorme para todos ♡
Pero no os preocupéis he vuelto de nuevo y con ganas de seguir, aunque después de tanto tiempo y tal se me habrá olvidado narrar jeje es broma. Bueno deciros también qué seguro, segurísimo que algo cambiará (me refiero en la forma de escribir). Hace meses qué no escribo nada. Y creo qué ya es hora de empezar y terminar.
Espero qué sigáis leyéndome de nuevo.
Me despido con un beso enorme para todos ♡
domingo, 13 de abril de 2014
Capítulo: 6
17 de Mayo Domingo
Ya se acercaba el verano y las clases finales, con ello todo acabaría sin más.
[Ese domingo] tuve un sueño, un sueño demasiado largo. No sé cuánto estaría durmiendo y soñando tanto.
Soñé qué estaba en el instituto y a primera hora de la mañana, de ese lunes tenía mates y todos estaban en el recreo, ya que aún no había sonado el timbre de entrar. Jonathan me estuvo persiguiendo, y en un instante cogí su mochila que pesaba más qué la mía. Él se había sentado en el suelo pegado a un muro de espalda, al lado del gimnasio, fui con su mochila y me arrodillé junto a el, de repente me vi abrazada a el y acariciándole la cara, le di un beso en el moflete.
Jonathan: Ya te podrías ir, la gente se fue.
Leire: ¿Y tú?
Jonathan: Ya iré.
Leire: Después te tendría que decir una cosa.
Jonathan: Dimela ahora.
Leire: No, después.
Antes de irme le di su mochila a donde el estaba, y yo cogí mi mochila y me fui a clase de mates; cuando iba subiendo las escaleras iba mirándole y el me miraba. Ya no le pude decir qué le quería.
Era la única que iba por el pasillo del instituto, pensado en él. Cuando llegué a clase piqué en la puerta y entre, la profesora Mar me pregunto de dónde venía le dije de casa, pase y me senté. Pero todo el mundo mirándome.
Después me arrepentí mucho porque cuando le di el beso y le acaricié la cara, le tenía que haver dicho "te quiero Jonathan"..
El segundo sueño, pero en el mismo:.
En el barracon de la parada del bus de color blanco sin asiento, allí había un trozo de madera partido (como si fuesen literas), la gente estaban sentados en el suelo unos arriba y otros abajo, pase yo para darle una carta a mi amiga Layla qué se iba a comprar chuches como siempre. La llamé se giró, le dí la carta que le hice contándole las cosas qué me pasaban al igual que ella cuando me hacía una carta. Me fuí. Pase por el barracon de la parada del bus rodando la mano y unos dijeron que parará de rosar la mano (hacia ruido). Vi que llegó un bus y vi a Ian le llamé cuando se bajó del bus vino, y le conté que hacia en mi sueño y él me dijo no sé tu dirás. Le dije todas las perrerias que me hacías te las are yo.
Ian: ¿Pero tu no estabas con mi amigo Jonathan?
Leire: Si.
Ian: ¿Y por qué dices qué he salido en tu sueño, si el qué tendría que salir era el Jonathan, con el que estas saliendo?
No le dije nada, me quedé mirándole sin más, solo se me ocurría decirle qué le quería a él ( o mejor dicho a los dos). Tenía un lío en la cabeza qué no sabía a quién elegiría.
Ian: ¿Quién es esa señora?
Leire: Mi madre. ¿Quieres qué te la presente? Pues ahí la tienes. ¿No la querrías conocer? Pues aquí está. Se la quedo mirando.
Todo en un mismo sueño!
Ya se acercaba el verano y las clases finales, con ello todo acabaría sin más.
[Ese domingo] tuve un sueño, un sueño demasiado largo. No sé cuánto estaría durmiendo y soñando tanto.
Soñé qué estaba en el instituto y a primera hora de la mañana, de ese lunes tenía mates y todos estaban en el recreo, ya que aún no había sonado el timbre de entrar. Jonathan me estuvo persiguiendo, y en un instante cogí su mochila que pesaba más qué la mía. Él se había sentado en el suelo pegado a un muro de espalda, al lado del gimnasio, fui con su mochila y me arrodillé junto a el, de repente me vi abrazada a el y acariciándole la cara, le di un beso en el moflete.
Jonathan: Ya te podrías ir, la gente se fue.
Leire: ¿Y tú?
Jonathan: Ya iré.
Leire: Después te tendría que decir una cosa.
Jonathan: Dimela ahora.
Leire: No, después.
Antes de irme le di su mochila a donde el estaba, y yo cogí mi mochila y me fui a clase de mates; cuando iba subiendo las escaleras iba mirándole y el me miraba. Ya no le pude decir qué le quería.
Era la única que iba por el pasillo del instituto, pensado en él. Cuando llegué a clase piqué en la puerta y entre, la profesora Mar me pregunto de dónde venía le dije de casa, pase y me senté. Pero todo el mundo mirándome.
Después me arrepentí mucho porque cuando le di el beso y le acaricié la cara, le tenía que haver dicho "te quiero Jonathan"..
El segundo sueño, pero en el mismo:.
En el barracon de la parada del bus de color blanco sin asiento, allí había un trozo de madera partido (como si fuesen literas), la gente estaban sentados en el suelo unos arriba y otros abajo, pase yo para darle una carta a mi amiga Layla qué se iba a comprar chuches como siempre. La llamé se giró, le dí la carta que le hice contándole las cosas qué me pasaban al igual que ella cuando me hacía una carta. Me fuí. Pase por el barracon de la parada del bus rodando la mano y unos dijeron que parará de rosar la mano (hacia ruido). Vi que llegó un bus y vi a Ian le llamé cuando se bajó del bus vino, y le conté que hacia en mi sueño y él me dijo no sé tu dirás. Le dije todas las perrerias que me hacías te las are yo.
Ian: ¿Pero tu no estabas con mi amigo Jonathan?
Leire: Si.
Ian: ¿Y por qué dices qué he salido en tu sueño, si el qué tendría que salir era el Jonathan, con el que estas saliendo?
No le dije nada, me quedé mirándole sin más, solo se me ocurría decirle qué le quería a él ( o mejor dicho a los dos). Tenía un lío en la cabeza qué no sabía a quién elegiría.
Ian: ¿Quién es esa señora?
Leire: Mi madre. ¿Quieres qué te la presente? Pues ahí la tienes. ¿No la querrías conocer? Pues aquí está. Se la quedo mirando.
Todo en un mismo sueño!
martes, 18 de marzo de 2014
Capítulo: 5
27 de Abril Lunes
Jonathan, Borja, Miguel, Ivan y Ian en el recreo entre todos dijeron 'tia buena', no me lo esperaba, entre un corro de chicos lo iban a decir. De Ian si que me lo esperaba, ese estaba más salido que las tuercas de una camioneta. Cuando acabe de comer en la cafetería, me levanté de mi sitio y fui a dejar la bandeja en un carro que había con los demás cubiertos, esta vez estaba en la primera mesa. Ian estaba en la segunda mesa, aún comiendo con sus amigos.
Selene: Leire, ese te dijo guapa.
Leire: ¿Quién es ese?
Selene: Ian.
Leire: Ah. ¿Y qué me dijo?
Selene: Te dijo, guapa ven.
Leire: A sí? Pues no me enteré.
Selene: Si. Tú le fueras dicho 'hola cariño'.
Cuando salimos de la cafetería, nos fuimos hacia la valla del instituto, [quedemos de espaldas hacia las pistas], a ver y hablar con unas chicas. Selene estuvo como quince minutos hablando con las chicas.
Vinieron un grupo bien grande de chicos, todos los conocía, le escuche decirles muy bajito detrás de nosotras, que nos iban acorralar. Me giré un poco y miré de reojo y los vi en posición, como si fuesen el tablero del parchís. Cuando Selene acabó de conversar y igual que las chicas, se despidieron. Ella estuvo a punto de girarse hacia la pista, la avisé con antelación, que no lo hiciera, pero ella no sé enteraba de nada, parecía que estaba sorda.
Leire: Selene, mira quién hay detrás nuestro.
Selene: ¡¿Qué?! ¡¿Qué?!
Leire: ¡No te gires!
Selene: ¡¿Qué!? ¡¿Qué?! No te escucho! Qué dices?!
Se giró gritando hasta ellos mismos lo escuchaban, se reían.
Leire: Esto era lo que te estaba diciendo.
Por mi parte aún seguía de espaldas mirando hacia saber qué, no tenía un sitio fijo en donde mirar. Ian estaba detrás de mí, para cuando yo me girará nuestras miradas quedarían fijas nada más mirarnos, pero yo aún seguía dándole la espalda o eso creía yo. A quien tenía de verdad detrás de mí era Miguel, y a Ian a mi izquierda.
Ian: Leire, me pones. Me gustaría mucho tu ya sabes, sólo contigo.
Me descojonaba de la risa, sabía que lo qué decía no era cierto.
Miguel: No te redondas, si sabemos que te estás riendo. Te podrías quitar las manos de la cara.
Ian: Me han dicho que tienes novio.
Yo pensé como lo supo. Sería qué alguien se lo dijo.
A la vez se acercaron dos chicas Coral y Anna, a preguntarme si tenía novio. No le respondí, se veía que no era cierto.
Coral: Leire, mandale a la mierda a Ian.
Era un no parar de reirme sin control, las preguntas que hacían hoy en día estos adolescentes, era para alucinar. Parecían que iban fumados. Ian que no callaba ni debajo de una fuente volvió a hablar de nuevo, con la misma pregunta anteriormente.
Ian: Me gustaría tu ya sabes.
Leire: No contigo.
Ian: Si lo estuviese haciendo no pensaría en ti.
Dios! Ahí me pilló de pleno las últimas palabras rebotaban en mi cabeza. Los chicos que estaban allí se quedaron con una cara de empanadilla, callados sin decir ni una palabra, ni frase. Cuando Ian se le pasó todas las tonterías tuvo ganas de irse. Se fueron todos con él.
Después de tanta vuelta y vuelta por el recreo con mi amiga, me lo encontré de nuevo y uno dijo tan pancho..Mira tú novia!
Me giré y me los quedé mirando sin más.
Jonathan, Borja, Miguel, Ivan y Ian en el recreo entre todos dijeron 'tia buena', no me lo esperaba, entre un corro de chicos lo iban a decir. De Ian si que me lo esperaba, ese estaba más salido que las tuercas de una camioneta. Cuando acabe de comer en la cafetería, me levanté de mi sitio y fui a dejar la bandeja en un carro que había con los demás cubiertos, esta vez estaba en la primera mesa. Ian estaba en la segunda mesa, aún comiendo con sus amigos.
Selene: Leire, ese te dijo guapa.
Leire: ¿Quién es ese?
Selene: Ian.
Leire: Ah. ¿Y qué me dijo?
Selene: Te dijo, guapa ven.
Leire: A sí? Pues no me enteré.
Selene: Si. Tú le fueras dicho 'hola cariño'.
Cuando salimos de la cafetería, nos fuimos hacia la valla del instituto, [quedemos de espaldas hacia las pistas], a ver y hablar con unas chicas. Selene estuvo como quince minutos hablando con las chicas.
Vinieron un grupo bien grande de chicos, todos los conocía, le escuche decirles muy bajito detrás de nosotras, que nos iban acorralar. Me giré un poco y miré de reojo y los vi en posición, como si fuesen el tablero del parchís. Cuando Selene acabó de conversar y igual que las chicas, se despidieron. Ella estuvo a punto de girarse hacia la pista, la avisé con antelación, que no lo hiciera, pero ella no sé enteraba de nada, parecía que estaba sorda.
Leire: Selene, mira quién hay detrás nuestro.
Selene: ¡¿Qué?! ¡¿Qué?!
Leire: ¡No te gires!
Selene: ¡¿Qué!? ¡¿Qué?! No te escucho! Qué dices?!
Se giró gritando hasta ellos mismos lo escuchaban, se reían.
Leire: Esto era lo que te estaba diciendo.
Por mi parte aún seguía de espaldas mirando hacia saber qué, no tenía un sitio fijo en donde mirar. Ian estaba detrás de mí, para cuando yo me girará nuestras miradas quedarían fijas nada más mirarnos, pero yo aún seguía dándole la espalda o eso creía yo. A quien tenía de verdad detrás de mí era Miguel, y a Ian a mi izquierda.
Ian: Leire, me pones. Me gustaría mucho tu ya sabes, sólo contigo.
Me descojonaba de la risa, sabía que lo qué decía no era cierto.
Miguel: No te redondas, si sabemos que te estás riendo. Te podrías quitar las manos de la cara.
Ian: Me han dicho que tienes novio.
Yo pensé como lo supo. Sería qué alguien se lo dijo.
A la vez se acercaron dos chicas Coral y Anna, a preguntarme si tenía novio. No le respondí, se veía que no era cierto.
Coral: Leire, mandale a la mierda a Ian.
Era un no parar de reirme sin control, las preguntas que hacían hoy en día estos adolescentes, era para alucinar. Parecían que iban fumados. Ian que no callaba ni debajo de una fuente volvió a hablar de nuevo, con la misma pregunta anteriormente.
Ian: Me gustaría tu ya sabes.
Leire: No contigo.
Ian: Si lo estuviese haciendo no pensaría en ti.
Dios! Ahí me pilló de pleno las últimas palabras rebotaban en mi cabeza. Los chicos que estaban allí se quedaron con una cara de empanadilla, callados sin decir ni una palabra, ni frase. Cuando Ian se le pasó todas las tonterías tuvo ganas de irse. Se fueron todos con él.
Después de tanta vuelta y vuelta por el recreo con mi amiga, me lo encontré de nuevo y uno dijo tan pancho..Mira tú novia!
Me giré y me los quedé mirando sin más.
martes, 4 de marzo de 2014
Capítulo: 4
26 de Marzo Jueves
Ricky un chico de mi edad, moreno pelo corto. Le dijo a una chica llamada Eli, que estaba llorando. Todos se giraron y me miraron.
Eli: ¿Por qué llorabas?
Leire: No estaba llorando.
Ricky: Si, estabas llorando. Por lo que te dijo Eli.
Ella me pregunto si era por eso, que me dijo. Yo no tenía ni idea de que me estaba hablando, yo solo le seguía la corriente. Hasta que cai en la cuenta, se refería a Ian, ese día no vino al instituto,tendría algo mejor que hacer. Ni me percaté de su ausencia, y era verdad que se notaba que no estaba allí.
Leire: Bien poco me importa, si a venido, como no.
Eli: Si, que te importa. No ves que te mola.
Leire: No. No, es cierto.
Eli y Ricky: Si, porque te mola.
Leire: Lo que digáis. No se podía competir con ellos siempre tenían que ganar.
De lo que no tenía idea era como sabía la gente por no decir todo el instituto entero, que me molaba Ian. ¿Es que se me notaba en la mirada o que?
30 de Marzo Lunes
En la cafetería me encontré a Ian. Vino y me saludó, yo también le saludé.
Ian: ¿Quisieras qué fuéramos a mi cama?
Leire: No. Mi cara era un poema sin letras.
Ian: ¿Quisieras qué fuéramos amigos íntimos?
Leire: No. No podía alucinar, más con este chico porque no se podía.
Un amigo que estaba con Ian, y él se estuvieron riendo, más bien se partían la caja, yo me uní a ellos, para que no pensasen que era una sosa.
Se fue y al rato vino y volvió a saludarme con un 'hola' mientras que yo le dije un 'adiós'. Me miraba de una forma como si quisiese algo, yo le mire, esperando que dijiese algo. Hasta que hablé yo.
Leire: Hola.
Ian: ¿Sabías que me pones..?
Aguantandome la risa como pude, hasta que dijo [yo te quiero mucho] , le dije que tenía novio (en parte no tenía). Se quedó sin palabras alguna, alucinado quedó, de mi respuesta.
Ian: Deja a tu novio y vente conmigo, por qué yo te quiero.
Leire: Si, si. Entre mi dije, para mis adentros este alucinaba, corriendo y volando iba a ir yo.
Lo que le pasaba es que le gustaba quedarse con las personas, y como no, yo era una de esas personas. Pero le tenía camelao.
De nuevo se fue directo hacia mi, como un abejorro en picado en busca de su presa.
Ian: Hola. Tia buena.
Leire: Tio bueno tú.
Ricky un chico de mi edad, moreno pelo corto. Le dijo a una chica llamada Eli, que estaba llorando. Todos se giraron y me miraron.
Eli: ¿Por qué llorabas?
Leire: No estaba llorando.
Ricky: Si, estabas llorando. Por lo que te dijo Eli.
Ella me pregunto si era por eso, que me dijo. Yo no tenía ni idea de que me estaba hablando, yo solo le seguía la corriente. Hasta que cai en la cuenta, se refería a Ian, ese día no vino al instituto,tendría algo mejor que hacer. Ni me percaté de su ausencia, y era verdad que se notaba que no estaba allí.
Leire: Bien poco me importa, si a venido, como no.
Eli: Si, que te importa. No ves que te mola.
Leire: No. No, es cierto.
Eli y Ricky: Si, porque te mola.
Leire: Lo que digáis. No se podía competir con ellos siempre tenían que ganar.
De lo que no tenía idea era como sabía la gente por no decir todo el instituto entero, que me molaba Ian. ¿Es que se me notaba en la mirada o que?
30 de Marzo Lunes
En la cafetería me encontré a Ian. Vino y me saludó, yo también le saludé.
Ian: ¿Quisieras qué fuéramos a mi cama?
Leire: No. Mi cara era un poema sin letras.
Ian: ¿Quisieras qué fuéramos amigos íntimos?
Leire: No. No podía alucinar, más con este chico porque no se podía.
Un amigo que estaba con Ian, y él se estuvieron riendo, más bien se partían la caja, yo me uní a ellos, para que no pensasen que era una sosa.
Se fue y al rato vino y volvió a saludarme con un 'hola' mientras que yo le dije un 'adiós'. Me miraba de una forma como si quisiese algo, yo le mire, esperando que dijiese algo. Hasta que hablé yo.
Leire: Hola.
Ian: ¿Sabías que me pones..?
Aguantandome la risa como pude, hasta que dijo [yo te quiero mucho] , le dije que tenía novio (en parte no tenía). Se quedó sin palabras alguna, alucinado quedó, de mi respuesta.
Ian: Deja a tu novio y vente conmigo, por qué yo te quiero.
Leire: Si, si. Entre mi dije, para mis adentros este alucinaba, corriendo y volando iba a ir yo.
Lo que le pasaba es que le gustaba quedarse con las personas, y como no, yo era una de esas personas. Pero le tenía camelao.
De nuevo se fue directo hacia mi, como un abejorro en picado en busca de su presa.
Ian: Hola. Tia buena.
Leire: Tio bueno tú.
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