miércoles, 8 de octubre de 2014

Capítulo: 7

22 de Junio [Vacaciones, Verano]

Me pasé los últimos tres meses de verano pensando en él, era raro en mi, pero así fue.
Mientras el disfrutaba yo pensaba y así estaba, hasta qué pasaba el tiempo, unas veces lento e otras rápido. No sabía bien, bien, qué podría hacer, mientras el tiempo se consumía en un sólo día de verano, con un sol caluroso. Todo me sabía raro sin él. Sin verle. Sin tenerle. Sin mirarle, sin sonreírle.
Lento, exceso era todo.
Era escuchar música y solo era pensar en él, ver tele, pensar en él, salir al jardín, pensar en él, recordar todo el curso, pensando en él y así hasta qué llegó el día menos esperado. ¡Septiembre! Vuelta a la rutina, un curso qué cambiaría todo, un curso más avanzado, para otros llegaban nuevos. Y así íbamos, yo lo llamó un escalón más que subimos. Unos se alegraban de verse otros no tanto, los profesores con ganas de vernos, dar clases y enseñarnos su asignatura...
En las clases los alumnos contándose lo que hicieron ese verano, cómo se lo pasaron, entre amigos, familiares.. y yo en cambio no había echo nada en esas vacaciones tan lentas. ¿Por qué? Por pensar en él.



21 de Septiembre Lunes

Después de unas semanas tenía una sensación muy rara, en ese curso. Yo cursaba cuarto de la eso. Ese sería mi último año como estudiante, y como alumna.
Recuerdo perfectamente ese día como si fuera ayer.
Picaron a la puerta, la tutora fue abrir la puerta y se encontró con Ian y Jonathan, esa fue mi gran sorpresa y la de todos. Entraron en clase sin más, preguntándose si estaban en listas, la tutora digo que no, que fueran a las demás clases a preguntar, al salir cerraron la puerta; al cabo de cinco minutos se escuchó que alguien había picado en la puerta de nuevo, se abrió y otra vez estaban allí riéndose, la tutora sorprendida de nuevo preguntó qué había pasado, que si le gustaba está clase, ellos dijieron no sé. El que decidió hablar fue Ian.
Ian: Todos los profes nos dijeron que está era nuestra clase, y es demasiado raro que no estemos ninguno de los dos en lista.
Rosa Maria: Vale, podéis quedaros, de momento. Hablaré con los demás profes y con dirección.
Esas fueron las palabras de Rosa Maria la profesora de cuarto de la eso.
Ian y Jonathan se sentaron al final de la clase, emocionados y nosotros por la gran sorpresa, yo no me hacía la idea que el chico que me gustaba, me ponía nerviosa estuviera en mi clase era una sensación rara. ¿sería eso lo que tenía desde el primer momento, al saber que iban a cursar en mi curso?
Yo no miraba hacía atrás me daba.. mal rollo por así decirlo.
Lo que sí sabía, que siempre la estaban liando.
Ese lunes por la tarde teníamos Informática. Antes de que sonara el timbre Ian me dijo chivata, porqué al Jonathan le escondieron el estuche, y yo le dije de buena fe. Ian no paraba de imitar y diciendo se qué te estás riendo por dentro.
Leire: Sí, de lo tonto que eres. Por eso me río.
Ian: De lo tonto que somos colega.
Yo estaba ya riendome, no podía aguantar más la risa con él. Menos mal que Evelyn llegó a tiempo y me saludó, se me fue de momento la risa. En verdad eran la caña los dos.
Cuando estaba esperando el bus como cada tarde, saqué mi móvil del bolsillo de mi jersey blanco, pasó Ian y le hice una foto, pero salió mal y la borre sino me fuera dado el nervio de lo nerviosa que estaba en ese momento fuera salido bien, estaba nerviosa por si me pillaba y me preguntaba.

Holaa chicos :)

Voy a seguir con el blog de nuevo, se qué algunos pensaréis, ¿Cómo la podido dejar tanto tiempo sin escribir? Bueno ..pues la razón que se me acabo la inspiración, no sabía bien, bien como iba a seguir escribiendo.
Pero no os preocupéis he vuelto de nuevo y con ganas de seguir, aunque después de tanto tiempo y tal se me habrá olvidado narrar jeje es broma. Bueno deciros también qué seguro, segurísimo que algo cambiará (me refiero en la forma de escribir). Hace meses qué no escribo nada. Y creo qué ya es hora de empezar y terminar.

Espero qué sigáis leyéndome de nuevo.

Me despido con un beso enorme para todos ♡

domingo, 13 de abril de 2014

Capítulo: 6

17 de Mayo Domingo

Ya se acercaba el verano y las clases finales, con ello todo acabaría sin más.
[Ese domingo] tuve un sueño, un sueño demasiado largo. No sé cuánto estaría durmiendo y soñando tanto.
Soñé qué estaba en el instituto y a primera hora de la mañana, de ese lunes tenía mates y todos estaban en el recreo, ya que aún no había sonado el timbre de entrar. Jonathan me estuvo persiguiendo, y en un instante cogí su mochila que pesaba más qué la mía. Él se había sentado en el suelo pegado a un muro de espalda, al lado del gimnasio, fui con su mochila y me arrodillé junto a el, de repente me vi abrazada a el y acariciándole la cara, le di un beso en el moflete.
Jonathan: Ya te podrías ir, la gente se fue.
Leire: ¿Y tú?
Jonathan: Ya iré.
Leire: Después te tendría que decir una cosa.
Jonathan: Dimela ahora.
Leire: No, después.
Antes de irme le di su mochila a donde el estaba, y yo cogí mi mochila y me fui a clase de mates; cuando iba subiendo las escaleras iba mirándole y el me miraba. Ya no le pude decir qué le quería.
Era la única que iba por el pasillo del instituto, pensado en él. Cuando llegué a clase piqué en la puerta y entre, la profesora Mar me pregunto de dónde venía le dije de casa, pase y me senté. Pero todo el mundo mirándome.
Después me arrepentí mucho porque cuando le di el beso y le acaricié la cara, le tenía que haver dicho "te quiero Jonathan"..
El segundo sueño, pero en el mismo:.
En el barracon de la parada del bus de color blanco sin asiento, allí había un trozo de madera partido (como si fuesen literas), la gente estaban sentados en el suelo unos arriba y otros abajo, pase yo para darle una carta a mi amiga Layla qué se iba a comprar chuches como siempre. La llamé se giró, le dí la carta que le hice contándole las cosas qué me pasaban al igual que ella cuando me hacía una carta. Me fuí. Pase por el barracon de la parada del bus rodando la mano y unos dijeron que parará de rosar la mano (hacia ruido). Vi que llegó un bus y vi a Ian le llamé cuando se bajó del bus vino, y le conté que hacia en mi sueño y él me dijo no sé tu dirás. Le dije todas las perrerias que me hacías te las are yo.
Ian: ¿Pero tu no estabas con mi amigo Jonathan?
Leire: Si.
Ian: ¿Y por qué dices qué he salido en tu sueño, si el qué tendría que salir era el Jonathan, con el que estas saliendo?
No le dije nada, me quedé mirándole sin más, solo se me ocurría decirle qué le quería a él ( o mejor dicho a los dos). Tenía un lío en la cabeza qué no sabía a quién elegiría.
Ian: ¿Quién es esa señora?
Leire: Mi madre. ¿Quieres qué te la presente? Pues ahí la tienes. ¿No la querrías conocer? Pues aquí está. Se la quedo mirando.

Todo en un mismo sueño!

martes, 18 de marzo de 2014

Capítulo: 5

27 de Abril Lunes

Jonathan, Borja, Miguel, Ivan y Ian en el recreo entre todos dijeron 'tia buena', no me lo esperaba, entre un corro de chicos lo iban a decir. De Ian si que me lo esperaba, ese estaba más salido que las tuercas de una camioneta. Cuando acabe de comer en la cafetería, me levanté de mi sitio y fui a dejar la bandeja en un carro que había con los demás cubiertos, esta vez estaba en la primera mesa. Ian estaba en la segunda mesa, aún comiendo con sus amigos.
Selene: Leire, ese te dijo guapa.
Leire: ¿Quién es ese?
Selene: Ian.
Leire: Ah. ¿Y qué me dijo?
Selene: Te dijo, guapa ven.
Leire: A sí? Pues no me enteré.
Selene: Si. Tú le fueras dicho 'hola cariño'.
Cuando salimos de la cafetería, nos fuimos hacia la valla del instituto, [quedemos de espaldas hacia las pistas], a ver y hablar con unas chicas. Selene estuvo como quince minutos hablando con las chicas.
Vinieron un grupo bien grande de chicos, todos los conocía, le escuche decirles muy bajito detrás de nosotras, que nos iban acorralar. Me giré un poco y miré de reojo y los vi en posición, como si fuesen el tablero del parchís. Cuando Selene acabó de conversar y igual que las chicas, se despidieron. Ella estuvo a punto de girarse hacia la pista, la avisé con antelación, que no lo hiciera, pero ella no sé enteraba de nada, parecía que estaba sorda.
Leire: Selene, mira quién hay detrás nuestro.
Selene: ¡¿Qué?! ¡¿Qué?!
Leire: ¡No te gires!
Selene: ¡¿Qué!? ¡¿Qué?! No te escucho! Qué dices?!
Se giró gritando hasta ellos mismos lo escuchaban, se reían.
Leire: Esto era lo que te estaba diciendo.
Por mi parte aún seguía de espaldas mirando hacia saber qué, no tenía un sitio fijo en donde mirar. Ian estaba detrás de mí, para cuando yo me girará nuestras miradas quedarían fijas nada más mirarnos, pero yo aún seguía dándole la espalda o eso creía yo. A quien tenía de verdad detrás de mí era Miguel, y a Ian a mi izquierda.
Ian: Leire, me pones. Me gustaría mucho tu ya sabes, sólo contigo.
Me descojonaba de la risa, sabía que lo qué decía no era cierto.
Miguel: No te redondas, si sabemos que te estás riendo. Te podrías quitar las manos de la cara.
Ian: Me han dicho que tienes novio.
Yo pensé como lo supo. Sería qué alguien se lo dijo.
A la vez se acercaron dos chicas Coral y Anna, a preguntarme si tenía novio. No le respondí, se veía que no era cierto.
Coral: Leire, mandale a la mierda a Ian.
Era un no parar de reirme sin control, las preguntas que hacían hoy en día estos adolescentes, era para alucinar. Parecían que iban fumados. Ian que no callaba ni debajo de una fuente volvió a hablar de nuevo, con la misma pregunta anteriormente.
Ian: Me gustaría tu ya sabes.
Leire: No contigo.
Ian: Si lo estuviese haciendo no pensaría en ti.
Dios! Ahí me pilló de pleno las últimas palabras rebotaban en mi cabeza. Los chicos que estaban allí se quedaron con una cara de empanadilla, callados sin decir ni una palabra, ni frase. Cuando Ian se le pasó todas las tonterías tuvo ganas de irse. Se fueron todos con él.
Después de tanta vuelta y vuelta por el recreo con mi amiga, me lo encontré de nuevo y uno dijo tan pancho..Mira tú novia!
Me giré y me los quedé mirando sin más.

martes, 4 de marzo de 2014

Capítulo: 4

26 de Marzo Jueves

Ricky un chico de mi edad, moreno pelo corto. Le dijo a una chica llamada Eli, que estaba llorando. Todos se giraron y me miraron.
Eli: ¿Por qué llorabas?
Leire: No estaba llorando.
Ricky: Si, estabas llorando. Por lo que te dijo Eli.
Ella me pregunto si era por eso, que me dijo. Yo no tenía ni idea de que me estaba hablando, yo solo le seguía la corriente. Hasta que cai en la cuenta, se refería a Ian, ese día no vino al instituto,tendría algo mejor que hacer. Ni me percaté de su ausencia, y era verdad que se notaba que no estaba allí.
Leire: Bien poco me importa, si a venido, como no.
Eli: Si, que te importa. No ves que te mola.
Leire: No. No, es cierto.
Eli y Ricky: Si, porque te mola.
Leire: Lo que digáis. No se podía competir con ellos siempre tenían que ganar.
De lo que no tenía idea era como sabía la gente por no decir todo el instituto entero, que me molaba Ian. ¿Es que se me notaba en la mirada o que?



30 de Marzo Lunes

En la cafetería me encontré a Ian. Vino y me saludó, yo también le saludé.
Ian: ¿Quisieras qué fuéramos a mi cama?
Leire: No. Mi cara era un poema sin letras.
Ian: ¿Quisieras qué fuéramos amigos íntimos?
Leire: No. No podía alucinar, más con este chico porque no se podía.
Un amigo que estaba con Ian, y él se estuvieron riendo, más bien se partían la caja, yo me uní a ellos, para que no pensasen que era una sosa.
Se fue y al rato vino y volvió a saludarme con un 'hola' mientras que yo le dije un 'adiós'. Me miraba de una forma como si quisiese algo, yo le mire, esperando que dijiese algo. Hasta que hablé yo.
Leire: Hola.
Ian: ¿Sabías que me pones..?
Aguantandome la risa como pude, hasta que dijo [yo te quiero mucho] , le dije que tenía novio (en parte no tenía). Se quedó sin palabras alguna, alucinado quedó, de mi respuesta.
Ian: Deja a tu novio y vente conmigo, por qué yo te quiero.
Leire: Si, si. Entre mi dije, para mis adentros este alucinaba, corriendo y volando iba a ir yo.
Lo que le pasaba es que le gustaba quedarse con las personas, y como no, yo era una de esas personas. Pero le tenía camelao.
De nuevo se fue directo hacia mi, como un abejorro en picado en busca de su presa.
Ian: Hola. Tia buena.
Leire: Tio bueno tú.

miércoles, 19 de febrero de 2014

Capítulo: 3

Jueves 5 de Marzo

A segunda hora tuvimos clase de Matemáticas. Íbamos a una clase para reforzarnos más, ya que nos costaba ir al ritmo de nuestros compañeros de clase, nuestro nivel era mediano. Eso nos pasaba en dos asignaturas más: Lengua y Literatura Catalana. Por lo demas todo bien.
Tocó el timbre, nosotros estábamos en la puerta preparados para salir disparados, como si se tratase de una cursa, a ver quien llegaba el primero en llegar a clase. Mientras estaba en el pasillo hasta llegar a mi clase que estaba al final, donde estaban las escaleras era un buen tramo. Me encontré a Ian mirando por los cristales de mi clase, esperaría a alguien. Sebastián amigo de Ian se acercó a decirle que ahí llegaba yo, se giró en mi dirección, en la que iba yo, me saludó como cada mañana, cada hora, cada instante, cada minuto, cada segundo; ahí estaba él.
Ian: Hola Leire. -sonrió.
Leire: Hola cariño.
Estube riendome, y Sebastián se unió a mis risas, por la cara que puso Ian, no se lo espero.
Abrí la puerta de clase y entre a dejar la mochila. Mientras otros salían a reunirse con los amigos y contarse lo que habían hecho durante la hora. En cambio Ian seguía a fuera en el pasillo esperando a su mejor amigo Jonathan, casualidad iba a mi clase, y suerte que no tuve a Ian sino...no pararía de mirarme.
A las dos y media esperábamos turno para comer en la cafetería, no siempre nos tocaba a nosotros, iba por cursos. Vi a Ian que entró, yo aún seguía en la cola esperando, cuando me tocó, cogí la bandeja y puse todo lo que podría necesitar, mientras con la mirada fuí mirando a donde podría ponerme, me encontré con la mirada de Ian, me dio un subidón de calor, cuando nuestras miradas se toparon de sopetón. Me saludó con la mano, yo hice lo mismo. Al acabar salimos a fuera, un sol espléndido relucia aquella tarde de Marzo. Un grupo de chicas y chicos estuvieron en la fuente mojándose como críos pequeños. En verdad apetecía, pero que te tirarán agua de la boca, eso daba asco.
Otro grupo de chicos, estuvieron persiguiendole y metiéndose con un chico gay, siempre iba con dos chicas pijas. En parte daba pena, pero otras se lo merecía. A veces me caía bien, otras me caía mal.



Miércoles 18 de Marzo

Me encontré a Ian cuando fuí a bajar las escaleras del instituto, solo faltaba la alfombra roja de los famosos. Me gustaban tanto, eran tan rectas. En ese lugar se cayó rodando la Directora, yo no lo vi, lo vio una amiga y otros tres chicos. Era la noticia del día. No fue nada grave, sólo un brazo escayolado.
Ian: Hola Leire. -Hoy si que vas guapa.
Leire: Hola. -le sonreí.
Ese día llevaba unos pantalones tejanos negros, con tirantes que caían, como si fuese un peto. Una camiseta blanca y negra con cremallera, y capucha transparente. Bambas negras.
En el recreo estube con mi mejor amiga Selene y con dos chicas más. Ian con sus amigos, iba con tantos que apenas me fijé. Estuvieron al lado de las pistas y de una fuente. Toda la hora del recreo estuvo llamándome, yo ni caso le hacía, para que solo me dijiera "hola", pasaba. Era tan casino en ese momento, ya cansada que me llamará, me giré hacia él para mirarle, lo tuve en frente de mi. De nuevo volvió a decir hola Leire.
Lo que yo supuse que diría, nunca se cansaria de decir "hola" con mi nombre.. a veces pensaba que le gustaba demasiado mi nombre, ya que me llamaba a cada instante del día, sin cansarse. Me estube riendo igual que él y todos sus amigos. Le levante el dedo corazón, no significaba que le estuviese mandando a la mierda, sino en Alemán tiene un significado, según lo que dijo una amiga. Significa te quiero. Ian como no lo sabía no pudo decir nada, él pensaba que lo estaba mandando a la mierda.

lunes, 17 de febrero de 2014

Capítulo: 2

Jueves 26 de Febrero

En la cola de la cafetería del instituto, estaban empujando para ser ellos los primeros en entrar, nunca tenían espera para que llegará su turno.
Una chica de pelo moreno rizado, estaba delante de mí, y le dijo a Ian que estaban empujando a su novia. Ian ni corto ni perezoso les dijo a todos que dejarán a su novia en paz que no la empujarán. En cambio Marc un chico que se creía el rey, por chulo que era y acompañado era un niño santo, lo que se tenía que ver. Alucino con lo que dijo Ian, nunca se espero aquellas palabras de él, bien merecido lo tuvo. Ian me defendía, aunque a veces por no decir siempre quería hacerse la gracia, pasando las culpas a otros como si él ni fuera roto un plato en su vida, aunque con solo verme sonreír, haría lo que fuera.
Dos chicas que estaban en la cola aún delante de mí, una de ellas iba a mi clase, me dijeron que Ian siempre le estaba escribiendo notas en clase, preguntándole si Leire había venido. Yo en parte no me lo creía, como siempre estaban de broma, era difícil de creer y más viniendo de ellas dos.



Viernes 27 de Febrero

Después del recreo teníamos Estadística, una asignatura bastante difícil, para mi gusto, me perdía entre número y número. Y como no, el profesor explicaba deprisa, y entre algunas semanas nos ponía películas con enigmas, y nosotros la teníamos que resolver, algunas que otras eran fáciles otras no tanto.
Ian vino a saludar, entró en clase dijo guapa Leire te quiero. Yo como de costumbre no dije nada, todos mirando era lo único que sabían hacer. Pero a veces me reía, por lo que decía él, le gustaba verme a sí de sonriente, siempre me buscaba, como si nada le importará. Volvió entrar en clase está vez dijo.
Ian: Leire guapa, ayer por la noche que hicistes?
Leire: Acaso te importa, lo que hice?
Ian: Si. Me importa por qué ayer por la noche te estube espiando, a ver lo que hacías.
Me reí. Alucinaba con este chico, cuando dijo eso estaba su amigo Jonathan y otro chico en clase, que se colaron a verme. Cuando se fue dijo adiós guapa, yo solo le dije adiós, él se reía, no se que le veía la gracia.
A la hora del recreo él estaba con un amigo lo vi, me miró le miré y me saludó de nuevo, yo hice lo mismo.
Ese día a la noche tuve un sueño con Ian, yo estube en el banco del instituto, sentada con tres amigas más, hablando, hasta que apareció él se acercó a mi con una sonrisita, me dijo que fuera con él, yo aún sin levantarme, solo le miraba se veía tan misterioso, tan..hasta que decidí levantarme y acercarme a él a ver lo que escondía en la mano, él solo sonreía sin más, yo no entendía nada. Con la otra mano me puso el brazo alrededor de mi cintura, pero a mi me fuera gustado que esa mano fuera estado más abajo sólo un poco, y así lo hizo, me leyó la mente, era bueno en eso, estaba tan colorada, que no hablaba, con una mirada lo decía todo. Toma me dijo, alzó la mano y me entregó una rosa, que desprendía un olor a rosa fresca, sacada de un jardín recién cojida, le di las gracias, no lo esperaba estaba tan contenta en ese momento, que me dijo que si le daba un beso, y yo por no darle un simple beso, le di un morreo. Cuando desperte del sueño aún no lo podía creer, creía que era cierto, pero no se desvaneció como la arena, pero no del todo, seguía cada detalle soñado por aquella noche.
Al final sería verdad que me estaba enamorando de él, sin darme cuenta. Pero no pensaba decirle, me daba vergüenza.